No todo lo verde es bueno

Al mismo tiempo que el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación, Olivier De Schutter urge a los países del G20 a “poner fin a los mandatos públicos sobre agrocombustibles y a los subsidios, que son un factor importante en el incremento de los precios de los alimentos y un importante motor de la carrera hacia las tierras agrícolas en los países en desarrollo”, la UE está a punto de ratificar unos Acuerdos Comerciales con Colombia y Perú y un Acuerdo de Asociación con la región centroamericana (AdA).

dossier_agroconbustible_cartel.pdfEstos Acuerdos apuntan entre otros a incrementar las importaciones de la UE de productos básicos y en particular materias primas destinadas a la producción de agrocombustibles aumentando la presión sobre los recursos naturales como tierra y agua, tal y como lo señalan los propios estudios de Impacto Socio Ambiental encargados por la Comisión Europea.

El Consejo de la UE va a presentar estos Acuerdos, para su ratificación sin posibilidad de enmiendas, al Parlamento Europeo (PE) durante el primer semestre del 2012. El presente documento tiene por objetivo llamar la atención de los y las eurodiputados sobre las posibles repercusiones de la consolidación del libre comercio de materias primas como la caña de azúcar y la palma aceitera, así como de los posibles impactos de la expansión de estos monocultivos en Colombia y Guatemala, donde se han documentado graves violaciones de derechos humanos.

En actualidad la UE depende en un 50% de la importación de materias primas para cubrir sus necesidades energéticas y podría alcanzar un 65 % en el 2030. Según lo establecido en la Directiva 2009/18/CE en el 2020, un 20% de la demanda total de energía de la UE provendrá de una fuente renovable; y un 10% del consumo de gasolina y diesel provendrán en la mayoría de los casos de etanol y biodiesel derivados de los agrocombustibles i. Para cumplir con estos objetivos, Action Aid estima que se deberían dedicar entre 2,5 y 3 millones de hectáreas a la plantación de palma aceitera.ii Los países tropicales como los centroamericanos, Colombia y Perú, presentan condiciones climáticas muy favorables para la producción de materias primas, como la caña de azúcar y la palma aceitera; y bajos estándares medioambientales, laborales y fiscales; así como una fuerte desigualdad en la distribución de la tierra que facilitará el monocultivo industrial de los mismos. Como se verá más adelante en este informe, existen precedentes de empresas con financiamiento europeo que se han beneficiado de la situación precaria en materia de derechos humanos en estos países.

Los gobiernos centroamericanos, Colombia y Perú desean consolidar con estos Acuerdos la liberalización de aranceles para materias primas, y así responder a la demanda de la UE aumentando sus exportaciones e incentivando la inversión extranjera directa en el sector de los países comunitarios y otros inversionistas nacionales y extranjeros. De este modo la UE garantizaría la importación necesaria de materias primas para cumplir sus metas y ofrecería a las empresas interesadas en el sector condiciones de inversión ventajosas en estos países.

Mas allá de las consideraciones sobre los términos negociados en materia de agrocombustibles en los Acuerdos, es importante abordar la situación teniendo en cuenta la complejidad de la discusión: hablar de agrocombustibles es mucho más que hablar de libre comercio y de inversión; es en realidad hablar de derechos humanos, cambio climático, protección del medio ambiente, crisis económica, alimentaria y energética. Es hablar del futuro de la humanidad en su conjunto y la necesidad de un cambio de modelo de desarrollo. Desafortunadamente estas dimensiones de la discusión no fueron tomadas en cuenta durante las negociaciones, limitando el abordaje del tema a un mero asunto de acceso a mercados.

Versiones en Español e Inglés en Anexo